En medio de la basura, la mediocridad y el ingenio relativo, medido o desamparado que encontramos en una blogósfera, profundamente sobresaturada, me topé con una página de opinión, de hondo debraye y de grandes dibujantes: todo eso al mismo tiempo.
Sí, en esta ocasión lo tengo que aceptar, me fui a lo grande, a los pros y admirados. No tengo argumento al respecto, sólo que este blog es tan bueno que no pude evitarlo. Y lo peor del caso es que no me disculpo, al contrario. The Cartoon Lounge es un blog que, a mi juicio, demuestra lo que hace la gente creativa en el ya entrado siglo veintiuno. No tengo que hablar mucho de The New Yorker, supongo que desde 1925 hasta la fecha ha hecho de su calidad un estandarte y está de más echarle flores: las lleva todas. Ahora, sí es importante decir que dicha revista es el país en el que habita The Cartoon Lounge y sus cuatro colaboradores. Todos ellos brillantes. Nombres conocidos para los lectores de la revista, pero con cartones. Ver en este espacio sus letras resulta un deleite de los genios detrás del lápiz y
Imagino a Drew Dernavich, a Matthew Diffee, a Zachary Kanin, y a Farley Katz como los cronistas visuales de un mundo que se burla de sí mismo inevitablemente, de un mundo que se cae en pedazos frente a nuestros ojos, de un “primer mundo” derrumbándose, de una potencia riéndose de sí misma. De un mundo del que ellos mismos son parte, del que nosotros somos parte, inundado por los medios, por el consumismo, por el Internet y todas esas cosas que dan oportunidades y cierran puertas. Por una economía en decadencia y una moral que no entiende de sí misma.
Por un mundo luchando contra el racismo y viviendo al día. Ellos describen el EUA que todos queremos ver, ese que no es fácil ver. Un blog así nos va a divertir, y tal vez nos emocione. O tal vez en algún momento descubramos que dentro de nuestro corazón existe la tristeza y soledad tan característica de
Ojalá que lo disfruten y me manden sus comentarios.
¡Hasta la próxima!
